miércoles, 29 de septiembre de 2010

Seguro que te gustaría.

Oigo una voz susurrando que ya ha terminado,
miro a los lados, pero no veo nada,
Explosiones de sabor al caer en picado.

Deja de susurrarme, por favor,
¿no ves que estoy trabajando?
Estoy cansado de que me molestes.

Deja de jugar, por Dios,
¿no ves que lo estoy dejando?
Estoy dejando de amarte.

Cariño, entiende que ya no hay razones para continuar,
para continuar empezando cartas con tu nombre.

Ojalá pueda salir de esta habitación,
y dejar de escuchar este horrible tic tac
y romper tu reloj empezando una revolución.

1 comentario:

  1. "Deja de jugar, por Dios,
    ¿no ves que lo estoy dejando?
    Estoy dejando de amarte."

    Nunca se deja de jugar cuando se empieza...

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